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Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 24.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 9 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

¿En qué se equivocaron los Mayas con el fin del mundo? 

Los Mayas jamás predijeron el fin del mundo. Hay errores de interpretación, aseguran científicos. Inscripciones mayas están deterioradas y no se puede especificar fechas para la conclusión e iniciación de una nueva era.

Fernando Alexis Jiménez

E

l anuncio sorprendió. Lo publicaron en diferentes medios. Una empresa norteamericana ofrecía, a precios exorbitantes pero pagaderos en módicas cuotas mensuales, refugios para el fin del mundo anunciado por los Mayas.

 

Millones de libros que generan ganancias insospechadas, generan las especulaciones sobre los Mayas

 

            En total se trata de veinte estructuras subterráneas capaces de soportar todo tipo de grandes catástrofes, desde guerras biológicas o nucleares hasta el impacto de un gran asteroide, una rabiosa tormenta solar o un potente terremoto como consecuencia de la catástrofe cósmica universal anunciada por las supuestas profecías de los Mayas.

Cada centro para refugiarse, de 20.000 metros cuadrados distribuidos en cinco pisos subterráneos con paredes de casi un metro de espesor, tendrá capacidad para acoger a unas 200 personas.

Según promete la empresa, los refugios estarán abastecidos con alimentos «gourmet» para un año y asistencia médica y dental, como puede verse en el vídeo que acompaña estas líneas. Por supuesto, salvar la vida en uno de estos lugares será un privilegio para unos pocos. Una plaza cuesta nada menos que 50.000 dólares. Hasta el momento, la empresa ha recibido 1.000 solicitudes. La construcción de cada refugio cuesta unos 10 millones de dólares.
            Además de salvar las vidas de los potenciales compradores de su espacio, cada refugio se convertirá también en un depósito de ADN.

Los Mayas nunca hablaron del fin del mundo

            Alrededor de las famosas “profecías de los mayas” se ha generado toda una industria que venden anualmente más de veinte millones de ejemplares de revistas, libros, publicaciones diversas y documentales que generan miles de dólares. ¿De qué hablan estos materiales? Del fin del mundo según los oráculos, escritos y símbolos que dejó esta comunidad indígena centroamericana. Toman como base la terminación de su calendario, que vendría a ser el 21 de diciembre de 2012—de acuerdo con nuestro sistema de medición de los días.

 

Expertos aseguran que los Mayas jamás anunciaron fin del mundo

 

            Advierten que se producirán cambios de alcance mundial que debe ir de la mano de un cambio en todas las personas para “impulsar la humanidad hacia una nueva era”, como advierten los propagadores de las enseñanzas quienes han escrito millares de libros y artículos que copan hoy muchos portales de la Internet, facilitando su difusión.

            La que más despierta controversia y sirve de fundamento a las especulaciones, es la primera profecía según la cual a partir de 1999 quedan 13 años para aplicar modificaciones a la conciencia y actitud del género humano.

            El comienzo de la conmoción universal se producirá en el sol. El comportamiento de la humanidad, según explicaron en sus escritos los sacerdotes Mayas, experimentaría una modificación sin precedentes. El “nuevo amanecer” de la humanidad—escribieron—estará precedido por una oscuridad sin antecedentes. Esto implica que el infierno y el cielo se estarán manifestando al mismo tiempo y cada quien decidirá el camino a seguir. Después vendrá el fin de los tiempos presentes.

¿Fin de una era o fin del mundo?

            Pero, ¿es esto así?. En absoluto. Los Mayas jamás se refirieron al fin del mundo. El antropólogo, Orlando Casares, explicó que “Para los Mayas no existía la concepción del fin del mundo porque concebían el tiempo como cíclico, es decir, terminaba una era y comenzaba otra. La interpretación según la cual los Mayas anunciaron el fin de todas las cosas, ha sido un error histórico…” (Artículo: “¿Quién entiende a los Mayas?. Diario El País, Octubre 28 de 2011, página C4. Colombia).

 

El calendario Maya es uno de los más exactos del mundo

 

Este investigador, vinculado al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH),  precisa que  la cultura maya hacía sus cálculos a partir del estudio de los astros y tenían definidas eras que tienen una fecha específica de iniciación y una de terminación, para dar lugar a un nuevo ciclo.

El año para esta cultura tenía dos divisiones: la primera, un calendario cotidiano de actividades compuesto por 365 días llamado Habab, y otro de 20 días denominado Tzolkin, que compendiaba las celebraciones rituales con fechas puntuales.

            El tiempo lo unían en una rueda calendárica que duraba 52 años. A su vez, varias de estas ruedas convergían en el Bakkun, que era un período de 144 mil días, y 13 de estos Bakkuns, constituían una era.

            Ahora, algo más revelador, una serie de signos y escrituras que se refieren a la quinta era Maya y que sirven de fundamento para las especulaciones de los avivatos, están deteriorados por lo que no se puede asegurar que el 12 o el 21 de diciembre del 2012 sirvan de base para afirmar que concluirá o iniciará otra era.

            Hay sin duda, un error de interpretación, y de otro, mucha especulación propiciada por quienes están generando ganancias con este engaño mundial. 

¿Podemos creerle a los Mayas?

            En absoluto, ni a los Mayas ni a nadie que asegure tener fechas exactas sobre el fin del mundo ya que el propio apóstol Pablo advirtió:   “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea maldito.”(Gálatas 1:8, Reina Valera 1960) Recordemos un poco de la historia de este pueblo aborigen centroamericano, para que encontremos su íntima relación con el ocultismo.

            Aquí cabe relacionar la unión entre las prácticas Mayas y el ocultismo, que está sacando el mejor partido de estas especulaciones. ¿La razón? Hoy día nos sorprenden los sacrificios humanos. Causan estupor cuando los asociamos a su realidad: la estrecha relación que tienen con las ceremonias satánicas. Son rituales que datan desde los celtas  de la edad de bronce y en la adoración de los dioses en Escandinavia. Para los habitantes de la antigua Cartago, enemiga sempiterna de Roma, el asesinato ritualista de infantes recién nacidos, era también una manera de aplacar a sus deidades.

            Ahora: sorpréndase, en América era común entre los Mayas e Incas, entre otras culturas indígenas.

 

Los Mayas no tenían una concepción del fin del mundo

 

 En el México prehispánico las muertes rituales se llevaban a cabo principalmente en las fiestas que tenían lugar en cada mes del calendario (18 meses de 20 días cada uno) y que estaban dedicadas a una determinada divinidad.

            El propósito de estas ceremonias era ejercer influencia en los ciclos de la naturaleza. Después de celebraciones en las que se cantaba y bailaba, se participaba en procesiones, o bien, se realizaban distintos actos de penitencia, como ayunos y punciones; las festividades mensuales alcanzaban su punto culminante en una ceremonia en la que, por lo general, se sacrificaban vidas de personas.
            Existían también otras formas de sacrificio. En la fiesta Quiauitl eua, algunos niños eran ahogados en honor a la deidad de la lluvia, Tlaloc, y en la fiesta dedicada a la deidad de la tierra se decapitaba a una joven. Hombres vivos, que se encontraban bajo el efecto del yauhtli (tagetes lucida) eran arrojados al fuego en la fiesta dedicada a Xocotl Uetzi.

            Por su parte en la fiesta Tlacaxipeualiztli se realizaba el llamado sacrificio gladiatorio: el prisionero de guerra, atado con una cuerda a una enorme piedra redonda, perforada en su centro, debía luchar contra los guerreros aztecas. En caso de que el prisionero ofreciera resistencia por un largo rato, podía salvar su vida como premio al valor. Pero en la mayoría de los casos, después de una corta pelea, se desplomaba mal herido y moría cuando el sacerdote le abría el pecho con un cuchillo de obsidiana.

            En las ceremonias, el sacerdote, que iba desnudo, se vestía con la piel de la víctima –generalmente niños– que era separada de su cuerpo, como escribió Diego de Landa, Arzobispo de Yucatán (1,524-1,579). Uno de sus fundamentos son los restos de un menor hallados en las ruinas mayas de la Ciudad de Chichén Itzá. chi (boca), chén (laguna) y itzá (los Mayas) En esa laguna se encontraron 127 esqueletos que fueron analizados en Physical Anthropology Sektion, del Museo antropologico de México. El 80% eran criaturas entre 3 y 11 años. Esta práctica es muy similar a la utilizada por los adoradores del dios fenicio Moloc.

Nadie sabe cuánto será el fin del mundo

 

Sólo Dios sabe a ciencia cierta cuánto terminará el mundo

 

No desconocemos que esta cultura indígena alcanzó un desarrollo admirable en campos como la escritura (jeroglíficos o Copán), el lenguaje, la astronomía y las matemáticas entre otras disciplinas, pero eso hecho no debe llevarnos a concluir que las profecías Mayas son la verdad revelada y que el mundo terminará el 21 de diciembre de 2012. Recordemos lo que enseñó el Señor Jesús: Nadie sabe el día ni la hora en que yo vendré; no lo saben ni siquiera los ángeles del cielo. Es más, tampoco yo lo se. Sólo Dios, mi Padre, lo sabe.”(Mateo 24:36, Traducción en Lenguaje Actual)

            Aún cuando no podemos determinar cuándo estará listo el escenario para el regreso del Señor Jesucristo, nuestro Salvador hizo algunos adelantos: “Ustedes oirán que en algunos países habrá guerras, y que otros países están a punto de pelearse. Pero no se asusten; estas cosas pasarán, pero todavía no será el fin del tiempo. Porque los   países pelearán unos contra otros, la gente no tendrá qué comer, y en muchos lugares habrá terremotos.”(Mateo 24:6-8, Traducción en Lenguaje Actual)

            Otra evidencia inequívoca, es el distanciamiento de Dios por parte del género humano. El apóstol Pablo instruyó que “… antes que llegue el fin del mundo, la gente enfrentará muchas dificultades. Habrá gente egoísta… No respetarán a Dios ni obedecerán a sus padres, sino que serán malagradecidos y ofenderán a todos. Serán crueles y violentos, no podrán dominar sus malos deseos, se llenarán de odio, dirán mentiras acerca de los demás, y odiarán todo lo que es bueno.”(2 Timoteo 2:1-3, Traducción en Lenguaje Actual)

            Estas evidencias, que en millares de personas producen desespero, llevan a quienes se aprovechan de la credulidad de las personas para atribuirle a los Mayas supuestas profecías sobre el fin del mundo.

            No es nada nuevo porque en medio del panorama que nos rodea, surgen muchos aquí y allá vaticinando que es inminente el fin del mundo. Llegan incluso a fijar fechas; sin embargo, el Señor Jesús alertó que “Llegarán muchos falsos profetas y engañarán a muchas personas.”(Mateo 24:11, Traducción en Lenguaje Actual)

            ¿Qué hacer? Lo esencial: permanecer alerta, fieles a Cristo. Que no nos sorprenda la noche y estemos inmersos en una vida de pecado porque en ese caso, lo que sí tendríamos asegurada, es la condenación eterna. Fidelidad a Dios y perseverancia a pesar de que todo alrededor amenace con venirse a tierra. Eh ahí lo esencial.

¿Recibió a Cristo en su corazón?

            La mejor decisión que toda persona puede tomar, es rendirse a Cristo, Abrirle las puertas de su corazón. Es sencillo, basta que le diga en oración allí donde se encuentra; “Señor Jesucristo, reconozco que he pecado y que hasta hoy, mi vida ha sido un fracaso porque la mente del viejo hombre me dominaba. Gracias por morir por mis pecados en la cruz y abrirme las puertas a una existencia renovada. Te recibo en mi corazón como único y suficiente Salvador. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

 

No deje pasar la maravillosa oportunidad de recibir a Jesucristo como Señor y Salvador

 

      Puedo asegurarle que su vida jamás será la misma. Aceptar a Cristo es la mejor decisión. Ahora tengo tres recomendaciones para usted: la primera, que ore diariamente. Orar es hablar con Dios. La segunda, que lea la Biblia. Es un libro maravilloso en el que aprenderá principios para el crecimiento y la transformación personal y espiritual, y por último: comience a congregarse en una Iglesia cristiana. Otras personas que comparten su fe en Jesucristo, le ayudarán en el proceso de cambio.

            Si tiene alguna inquietud, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamando al (0057) 317-4913705.

© Fernando Alexis Jiménez

 

 

 

¿Qué tipo de influencia ejerce en los demás?

S

e quedó sentada en la cama, en una habitación sola y fría en la que el silencio apenas lo rompían las bocinas de autos que pasaban raudos en la distancia. Una débil luz se filtraba por la ventana. No podía conciliar el sueño y el reloj despertador, en la mesita de noche, marcaba las 2:13 am.

Pienso que nada tiene sentido—murmuró–. ¿Para qué tanto esfuerzo? Bah, esta mañana, a primera hora, presento renuncia a mi trabajo. Estoy cansado de todo esto…–

Redactó la carta. Tachó varias veces las líneas a mano alzada. No lograba encontrar los términos apropiados. Estaba convencida que nadie valoraba sus esfuerzos por instruir, lo mejor posible, a los estudiantes de ese lugar lejano en las montañas.

Renunció. Dicho y hecho. El rector del colegio no quería recibirle la dimisión. “Piénselo, profesora…”, le dijo una y otra vez pero ella estaba decidida.

Dos años después cuando regresó al caserío, descubrió para su sorpresa que los proyectos que había impulsado, se habían venido a tierra como un papalote que pierde el control en el aire y se precipita al inmenso llano, queriendo acabar con todo a su paso.

Debí haberlo pensado una y otra vez…–murmuró de camino al autobús que la regresaría a su pueblo. Sólo después de mucho tiempo comprendió el grado de influencia que había ejercido en las personas…

¿Cuál es su grado de influencia en los demás?

Nuestras vidas impactan positiva o

negativamente a quienes nos rodean

Resulta interesante meditar en el hecho de que cada día, a cada instante y en todos los instantes de nuestra cotidianidad, impactamos en los demás, positiva o negativamente. Es la forma como influimos. Lo que marca la diferencia es el tipo de influencia que generamos.  El cómo y de qué manera, que son dos aspectos muy importantes.

           

Con ayuda de Dios estamos llamados a ejercer influencia en la vida de quienes nos rodean…

Cuando miramos detenidamente el cómo, es necesario tener en cuenta que ejercemos influencia cuando nos convertimos en agentes de cambio en los espacios en los que interactuamos con otras personas: la familia, la sociedad y cualquier espacio en el que nos desenvolvamos. Podemos dejar que todo siga igual o formar parte activa de la búsqueda de soluciones, siendo los primeros que nos comprometemos para que se produzcan los cambios.

            El segundo elemento es de qué manera influimos en los demás. En ese proceso es importante: primero, que respetemos las opiniones ajenas –así no las compartamos–; segundo, que aprendamos a escuchar antes que intervenir interrumpiendo al interlocutor; tercero, reconociendo que nuestras propuestas de transformación tienen mayor impacto cuando somos los primeros en asumir responsabilidad. Hechos más que palabras.

  Un estudio adelantado por el sicólogo Menahem Bellty, pone de relieve que todos los seres humanos somos influenciados y respondemos a estímulos externos, positivos o negativos.

            El grado de influencia en nosotros lo define la forma como asumimos tal estímulo. Si nuestra perspectiva es positiva, nos sobrepondremos a las dificultades, pero si por el contrario hay pesimismo o amargura en nuestro corazón, asumiremos como catastrófica cualquier situación que enfrentemos. La influencia, en tales casos, será altamente negativa.

Luz para influir en los demás

Cada uno de nosotros define

Cómo ejerce influencia en los demás

            El Señor Jesús enseñó a sus discípulos y a nosotros hoy, que debemos ser sal y luz del mundo. “Lo se desde niño”, me dirá probablemente usted. Y coincido con usted: es una de las primeras enseñanzas que recibimos desde la más tierna infancia. Pero quizá no meditamos lo suficiente en lo que significa. Luz y sal no es otra cosa que ser agentes decisivos para la transformación del mundo. Testimoniar que nuestra condición de cristianos determina que somos partícipes en los procesos de cambio y crecimiento, a nivel personal y espiritual nuestro, pero también en los que experimentan los demás.

            ¿En qué momento disminuye nuestro grado de influencia sobre las personas que nos rodean? Cuando existe una enorme brecha entre lo que predicamos y lo que hacemos.

            El asunto lo abordó el Señor Jesucristo de una manera puntual cuando advirtió: “¡Cuidado con los falsos profetas! Vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.  Por sus frutos los conoceréis, pues no se recogen uvas de los espinos ni higos de los cardos.   Así, todo árbol bueno da buen fruto; pero el árbol malo da fruto malo.  El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno. Todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego. De modo que por sus frutos los conocerán.” (Mateo 7:15-20, Dios Habla Hoy)

            Lo que planteó es que reflejamos, en lo que pensamos y hacemos, lo que hay dentro. Nadie puede obrar bondadosamente si hay maldad en su existencia, en lo más profundo de su ser. Por esa razón enfatizó que: El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno.

Transformando el mundo

            Cuando hay equilibrio en nuestro ser, lo reflejamos en nuestra relación con Dios y con los demás. Se materializa la recomendación del apóstol Pablo: Hasta donde dependa de vosotros, haced lo posible por vivir en paz con todos.”(Romanos 12:10)

            Nuestra personalidad será atrayente cuando se den dos elementos claves: estrecha relación entre lo que decimos y lo que hacemos, y la segunda, cuando haya equilibrio de tal manera que factores externos e internos no nos desestabilicen.

            Le pongo un ejemplo sencillo: aquél que jamás ha tenido una posición de poder, y justo cuando es promovido de cargo, actúa diferente, muy lejos de la actitud que asumía cuando no tenía una posición de relevancia. ¿Cómo cree que alguien así podrá influenciar positivamente en los demás?

Pregúntese qué tipo de influencia

ejerce usted en los demás

Miremos otro escenario: el padre de familia afable que cambia su semblante y hasta el tono de voz cuando la esposa, a la hora de la cena, le confirma que han llegado nuevas facturas de cobro. ¿Qué tipo de influencia considera usted que genera en su cónyuge e hijos?

            Influir es transmitir entre quienes nos rodean, pautas de vida que se constituyen en ejemplo.

            Ser cristiano encierra una responsabilidad enorme. Implica influenciar. Ser piedra angular en la transformación del mundo. Edificar y no destruir, ¿de qué manera? A través de los principios y valores que asumimos y que se deben reflejar en el trato con las personas.

            Pregúntese al concluir: ¿Qué tipo de influencia ejerzo en el mundo que me rodea? Una respuesta sincera, sin duda le llevará a disponerse a aplicar cambios, con la ayuda del Señor Jesucristo…

            Si tiene alguna inquietud, no dude en contactarnos y, por favor, recuerde que hoy es el día para tomar la mejor decisión de su vida: recibir a Jesucristo como Señor y Salvador…

© Fernando Alexis Jiménez – (0057)317-4913705

Email pastorfernandoalexis@hotmail.com  

Espere mañana el Estudio “Veneración a los muertos, fuente de maldición, enfermedad y ruina”. Escúchenos en el programa VIDA DE ÉXITO de lunes a viernes a las 4:00 pm, hora de Colombia, en www.triunfandostéreo.org y Síganos en www.guerraespiritual.org y en el Blog www.oracionyfe.blogspot.com

 

Las batallas espirituales se libran en oración

Fernando Alexis Jiménez

Lo que menos esperaron encontrar las autoridades en aquél ducto de aguas lluvias, era una capilla en la que jóvenes estudiantes dedicaban noches enteras a adorar a Satanás. Un recinto oscuro, apenas visible por la tenue luz de velas que tenían calaveras por candelabros, y que resaltaban paredes pobladas de símbolos esotéricos.

“Santo Dios” se atrevió a decir el oficial a cargo, sin dar crédito a los restos de alcohol, marihuana y objetos cortopunzantes que formaban parte de sus rituales, los que utilizaban con desenfreno en insólitas prácticas para alabar al príncipe de las tinieblas.

Las batallas contra el mundo de las tinieblas se libran en oración…

El oficial Eliécer Santos relataría después a la prensa, que no podía concebir que en pleno siglo veintiuno ocurrieran hechos de este género. “Pensé que eran sólo novelas de terror o de misterio, pero no que se dieran en nuestro tiempo” , explicó.

 

El operativo realizado en La Paulina de Montes de Oca, Costa Rica, puso en evidencia una creciente adoración de lo oculto por parte de una juventud rebelde, que encuentra en el satanismo una forma de expresar su inconformidad con los principios y reglas impuestos por la sociedad.

Asedio creciente del ocultismo

Hoy día muchos niegan la existencia de un mundo oculto. Consideran que se trata de mera superstición en un siglo en el que los avances científicos sorprenden cada vez por su ingeniosidad. Y mientras cierran los ojos a la realidad, se abren a corrientes filosóficas y de pensamiento que encierran mucha maldad. Sutilmente la perversidad está tomando fuerza en nuestra sociedad.

Sin embargo los cristianos debemos permanecer alerta. Tenemos claro que “… no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”(Efesios 6:12).

¿Cómo hacerle frente? Con oración y una estrecha relación con el Señor Jesucristo. La Biblia dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”(Santiago 4:7). Recuerde: Con el poder de Dios ¡Tenemos asegurada la victoria!

No deje pasar este día sin tomar la mejor decisión: recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador…

Si tiene alguna inquietud, por favor escríbanos a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llámenos al (0057)317-4913705

© Fernando Alexis Jiménez

Ah, y síganos en http://estudiosbiblicos.jimdo.com y en www.guerraespiritual.org

¿Dónde tiene Satanás su trono?

Fernando Alexis Jiménez

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El operativo fue rápido, pasada la medianoche. Las autoridades rodearon la vieja casona. Lo hicieron con mucha cautela, incluso, apagaron las luces de las patrullas. Un oficial hizo señas a dos agentes que golpearon con fuerza la puerta e ingresaron  en la inmensa estancia.

En el centro de la sala descubrieron un círculo y una cruz grande de cinco puntas iluminados con velas de diferentes colores. El ambiente lo dominaba un fuerte y penetrante olor a incienso. En un rincón, dos gallinas despedazadas.

Un sacrificio de sangre—murmuró impresionado el comandante del operativo mientras dirigía la linterna en todas las direcciones.

Detuvo la luz en una silla de madera, cuidadosamente tallada con formas diversas y tapizada con telas de gamuza negra y fucsia.

Es el trono del diablo—dijo uno de los investigadores señalando la butaca–. Se encuentra en los lugares donde celebran rituales satánicos–.

Los dos asintieron con ese extraño lenguaje de los gestos en el que los interlocutores se comprenden sin decir palabra.

Un diario registró el incidente, haciendo especial énfasis en que el lugar, del que lograron huir los practicantes del ocultismo, albergaba el “trono de Satanás”, en una zona periférica y popular de México.

¿Dónde queda el trono del diablo?

Esta pregunta la he escuchado infinidad de ocasiones. Muchos dicen que está aquí o que tal vez allá. No obstante la Biblia nos enseña que el trono de Satanás se encuentra en infinidad de lugares porque nuestro adversario espiritual gobierna el mundo entero como consecuencia del pecado del género humano.

El evangelio de Mateo registra una escena en la que el enemigo tentó al Señor Jesús ofreciéndole eo dominio de todas las naciones: “… Por último, el diablo llamó a Jesús a una montaña muy alta. Desde allí podían verse los países más ricos y poderosos del mundo. El diablo le dijo: –Todosestos países serán tuyos, si te arrodillas delante de mí y me adoras. Jesús le respondió:–Vete de aquí, Satanás, porque la Biblia dice: “Adoren a Dios y obedézcanle sólo a él”. Entonces el diablo se fue, y unos ángeles vinieron a servir a Jesús.”(Mateo 4.8-11, Nueva Traducción Viviente)

Jesucristo nos trae libertad de las ataduras al ocultismo...

Ahora bien, el dominio satánico llega a manifestarse por siglos enteros. Cuando ejerce el poder, trae ruina, destrucción e incluso, la muerte. El amado salvador dirigiéndose a los creyentes de la iglesia de Esmirna les dijo: “Yo conozco las dificultades por las que ahora pasas, y sé que eres pobre, aunque espiritualmente eres muy rico. También sé lo mal que hablan de ti los que se consideran judíos, pero que en realidad son un grupo que pertenece a Satanás. No tengas miedo de lo que vas a sufrir. El diablo meterá a algunos de ustedes en la cárcel, para ver si en verdad confían en mí. Durante algún tiempo tendrán muchas dificultades; pero si confían en mí hasta la muerte, yo les daré como premio la vida eterna.”(Apocalipsis 2.9, 10. Nueva Traducción Viviente)

Hay hasta aquí, dos ideas concretas que le invito a considerar: la primera, Satanás tiene dominio porf la pecaminosidad del género humano, y la segunda, fruto de ese poder temporal que tiene el adversario espiritual, libra contra los cristianos, muchos ataques.

Los dos tronos

En ese orden de ideas, hay dos tronos. El de nuestro amoroso Padre celestial, como señalan las Escrituras: “Pero Dios está en su santo templo; desde su palacio celestial vigila a la humanidad entera…”(Salmo 11:4. Cf. Isaías 6.1; Mateo 5:34, 35.  Nueva Traducción Viviente) El segundo trono, que es limitado, es el de Satanás y a él confluyen sus huestes de maldad.

¿Domina el mundo diabólico? Por supuesto que sí. Millares de personas en todo el mundo se reúnen a realizar ceremonias satánicas. No sólo en Italia, Francia, Inglaterra, España y Estados Unidos, sino que este tipo de prácticas está tomando fuerza en los países latinoamericanos.

Las tinieblas atacan. Sus estrategias están revestidas de perseverancia y maldad. No obstante, Cristo nuestro amado Salvador nos asegura la victoria cuando ejercemos la autoridad que nos delegó. Recuerde que por Su obra redentora, rompió todo poder de lo oculto como describe el apóstol Juan: “A los que triunfen sobre las dificultades y no dejen de confiar en mí, les daré como señal de victoria la estrella de la mañana. Y si me obedecen siempre, les daré poder sobre los países del mundo,  así como mi Padre me dio ese poder a mí. Gobernarán a esos países , y los tratarán con dureza: ¡Los harán pedazos, como si fueran ollas de barro!”(Apocalipsis 2:26-28. Nueva Traducción Viviente)

Permita que su vida sea totalmente libre hoy por el obrar de Jesucristo...

¡Tenemos poder de parte de Dios! Las tinieblas se desvanecen. ¡Satanás está vencido! La Biblia es clara cuando enseña: “Tú eres mi Dios y mi rey; ¡Tú nos diste la victoria! Por tu gran poder vencimos a nuestros enemigos; destruimos a nuestros agresores!… Fuiste tu quien nos hizo vencer a nuestros enemigos!!Fuiste tú quien puso en vergüenza a nuestros adversarios!”(Salmo 44:5, 6, 8. Nueva Traducción Viviente)

Es clave que ejerzamos autoridad en el poder de Jesucristo. Es lo que nos garantiza aplastar el mundo de las tinieblas.

¿Qué le lleva a pensar todo esto? Déjeme ayudarle un poco: a concluir que no podemos, ni por un instante, ceder terreno. Debemos desplazar los “tronos de Satanás” donde él ha establecido potestades y fortalezas espirituales de maldad. Eso lo hacemos con guerra espiritual, en oración e intercesión que es nuestro gran compromiso como soldados de Jesucristo… ¡Ni por un instante deje de orar y batallar contra el mundo de maldad que nos rodea!

Reciba hoy a Jesucristo

Quizá usted es nuevo en estos temas. Se pregunta, ¿cuál es el primer paso? Es sencillo, recibir a   Jesucristo como su Señor y Salvador. ¿Cómo?, en oración. Allí donde se encuentra, dígale: “Señor Jesús, reconozco que he pecado. En tu Nombre renuncio a tod apuerta abierta al ocultismo. Renuncio a Satanás y sus obras.  Gracias por morir en la cruz para limpiarme de todo mí pasado de maldad, rompiendo ataduras del ocultismo sobre mi vida, y abrirme las puertas a una nueva existencia. Te recibo en mi corazón como único y suficiente Salvador de mi vida. Haz de mí la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

¡Lo felicito nuevamente! Ha dado un paso que tiene trascendencia para el presente y el mañana: pasará la eternidad con Jesucristo.

Ahora tengo tres recomendaciones para usted: la primera, que leala Bibliadiariamente. Es un libro maravilloso en el que aprenderá principios que le llevarán al éxito y al crecimiento, tanto personal como espiritual. La segunda, que ore. Recuerde que orar es hablar con Dios, y por último, comience a congregarse en una iglesia cristiana. Puedo asegurarle que, en adelante, su vida será diferente.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en escribirme a pastorfernandoalexis@hotmail.com o llamarme al (0057)317-4913705.

©Fernando Alexis Jiménez

¡No siga jugando con fuego!

Dios nos ofrece una nueva oportunidad siempre. No obstante, hay consecuencias con todo cuanto hacemos. En medio de las circunstancias difíciles que podamos enfrentar, El Señor tiene misericordia de nosotros.

Fernando Alexis Jiménez

Aureliano no tiene más de ochenta años pero el paso de los años parece que se detuvo en un momento indeterminado. Para ser sincero, la primera vez que le vi supuse que tenía sesenta años. Quizá la edad la disimula con una enorme sonrisa y el brillo en sus ojos, que en su conjunto, expresan la alegría de un niño cuando recibe un juguete nuevo.

Se equivoca, pastor, yo tengo casi una centuria. Aunque le agradezco el cumplido—, dijo. A continuación me relató una de las historias más dramáticas que haya oído de un padre–: el mayor sufrimiento lo representa mi hijo mayor. Jamás se casó. Es un alcohólico empedernido y, a este vicio suma otro que le ha resultado imposible de vencer: las drogas. Se ajuicia un tiempo, le abro las puertas de la casa con confianza, me roba para comprar su vicio hasta que, meses después vuelve arrepentido–.

Es un ciclo que se repite, como esas películas de dibujos animados en las que las figuras vuelven a su estado original para repetir incansablemente la misma acción. O cuando en un partido de fútbol se produce un gol y el editor de televisión regresa la escena, en cámara lenta, para que la audiencia no se pierda detalle.

Ya las lágrimas se me acabaron. He pedido a Dios infinidad de veces que lo rescate de esa situación, pero pareciera que los cielos se volvieron de bronce. En cierta ocasión presa de la ansiedad me pidió dinero, y como no pude dárselo, me agredió. Aún así lo recibo en casa. Siento lástima por él y no resisto verlo dormir en la calle–, explicó.

Aureliano sigue yendo a la congregación. No ha perdido su alegría. Es como si el rostro se hubiese congelado en el mismo gesto: con los labios dibujando una eterna sonrisa. Su mayor fortaleza proviene del Señor Jesucristo. Cuando siente desmayar, vuelve su mirada al Hijo de Dios. Y Él jamás le ha fallado.

El amor de un padre

La historia de Aureliano ejemplifica el amor incondicional de un padre por su hijo. Es el mismo amor que Dios ha tenido por nosotros y que por años ha guardado por su pueblo escogido, Israel.

Aunque Aquél que todo lo puede los sacó del cautiverio egipcio y los llevó a una tierra altamente productiva, que otras naciones envidiarían, aún así los judíos volvieron la espalda a su Creador y se dejaron seducir por las costumbres y creencias de los paganos. Ellos llegaron a vivir sin Dios y sin ley. Cada quien hacía lo que bien le parecía.

¿Le suena familiar la historia? Sin duda que sí. Se repite en todos aquellos que quieren vivir la vida a su manera, y el sólo escuchar de Jesucristo y su evangelio transformador, les asusta. Aún cuando frente a sus ojos se abre una vida prometedora, temen comprometerse.

En cierta ocasión fui junto con otras personas a compartir las Buenas Nuevas de Cristo en El Calvario, una zona marginal en pleno centro de Santiago de Cali que concentra los mayores expendios de droga. Allí encontré muchas historias. Hombres, mujeres, jóvenes y adolescentes inmersos en la farmacodependencia. “Quiero salir de esta situación, pero hay una fuerza mayor que me atrae y me arrastra hasta volver a caer en el mismo fango”, me dijo una mujer que no pasaba de los veinte años pero que, sin embargo, revelaba por lo menos veinte más. La droga estaba causando un deterioro irreversible en su organismo que se reflejaba en un rostro ajado.

Ella había salido dos o tres veces de esa situación, gracias al poder de Dios, pero había vuelto a recaer.

No se puede jugar con Dios

El apóstol Pablo escribió en el primer siglo de nuestra era, en su carta a los cristianos de Galacia: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también cegará”(Gálatas 6:7).

Cuando Israel gozaba de una relativa solidez económica, militar y social, hacia el año 590 a.C., redobló su condición de pecado.  En las Escrituras leemos que “…todos los principales sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la iniquidad, siguiendo todas las abominaciones de las naciones, y contaminando la casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalén”(2 Crónicas 36:14).

El panorama era desolador. Se habían apartado del Señor y Dios de los cielos para rendirse a la mundanalidad. Sin embargo el amor ilimitado del Padre celestial no los abandonaba a su suerte. “Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación”(2 Crónicas 36:15).

A quienes me han dicho que siguen a Dios más por temor que por cualquier otro sentimiento, no me canso de decirles que están equivocados. Dios ama de una manera que jamás alcanzaremos a comprender. Su amor no tiene fronteras. Esa fue la razón por la que enviaba profetas y ministros a su pueblo para que les advirtiese sobre el peligro.

Igual ocurre hoy día. Centenares de personas reciben exhortación por su mal comportamiento y la necesidad de volverse a Jesucristo el redentor. No obstante, se burlan. “Ya llegará el momento en que me convertiré a Cristo”, me dijo alguien a quien le hablé sobre los peligros que encerraba su vida disipada. Hoy día tiene sida. Lo visité la semana pasada en la clínica. Estaba bastante mal. Cuando nos miramos, no fue necesario decir nada. Él comprendía que con tiempo no solo yo sino otros cristianos le habían hablado sobre las consecuencias que traería una actitud suicida como la suya.

Con Dios no podemos jugar. Él ha tenido paciencia, pero su misericordia no podrá ser burlada por siempre.

Las consecuencias del error cometido

La historia de Israel, seiscientos años antes de nuestra era, no terminó bien. A las invitaciones del Señor para que dejaran el pecado, restaban interés. “Más ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio”(2 Crónicas 36:16).

¿Qué ocurrió? Que tal como lo relata la Biblia, fueron llevados en cautiverio hasta Babilonia. “Por lo cual trajo contra ellos a rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos”(2 Crónicas 36:17).

Fueron setenta años de cautiverio hasta que en medio de la crisis, y tras haber aprendido la lección, volvieron la mirada a Dios. Él los perdonó y concedió una nueva oportunidad. Babilonia fue conquistada por Persia y el rey Ciro dispuso la repatriación de los israelitas(2 Crónicas 36:22, 23).

Y usted, ¿sigue jugando con fuego?

A pocas cuadras de mi oficina, en la tradicional Plaza de Caycedo, suelen presentar su espectáculo toda suerte de saltimbanquis, generalmente al mediodía cuando el flujo de público es mayor. Amparados por la frescura de las palmeras y las aceras adoquinadas que hacen recordar tiempos pasados, muestran sus aptitudes. Uno de ellos, soplando combustible sobre una llama de fuego. Sobra decir que parece un dragón.

Todo marchó bien hasta cierta tarde en la que una leve brisa hizo que, justo en el momento en que soplaba el combustible, el líquido inflamable fuera devuelto hacia su cara y cuerpo. ¡Se chamuscó! No fue nada grave, pero pasó un susto terrible. ¡Quien juega con fuego corre el peligro de arder en las llamas!.

Tal vez usted es como esa persona o quizá, como el pueblo de Israel. Ha despreciado la infinidad de llamados que le ha hecho el Señor. Hoy es el día para reflexionar con respecto a su vida. ¿Piensa seguir igual que hasta ahora?¿Acaso espera llegar al borde del abismo para arrepentirse?

Hoy es el día de recibir a Jesucristo en su corazón como el único y suficiente Salvador de su existencia. Es bastante fácil. Puede hacerlo allí, con una sencilla oración. Dígale: “Señor Jesús reconozco que moriste en la cruz por mis pecados. Me limpiaste de toda la carga de culpa y me abres las puertas a una nueva existencia. Te recibo en mi corazón. Haz de mí la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

Si hizo esta oración, lo felicito. Es el mejor paso que ha podido dar. ¡Su vida será diferente! Ahora resta que tome una segunda determinación igualmente importante: seguir al Hijo de Dios, tomado de su mano.

Una forma práctica de hacerlo es acogiendo tres sugerencias que comparto con usted. La primera, que mantenga una estrecha relación con el Maestro mediante la oración; la segunda, que lea cada díala Bibliaen donde aprenderá principios de vida cristiana práctica que le ayudarán a crecer, y la tercera, que comience a congregarse en unaiglesiacristiana.

© Fernando Alexis Jiménez – (0057)317-4913705

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Batallamos contra Satanás en el poder de Jesucristo

 

¿Qué hacer cuando nos están haciendo maleficios, hechizos y conjuros…? La Biblia es clara en darnos una respuesta. Deshacemos las obras de maldad en el poder de Dios…

Fernando Alexis Jiménez

No porque se lo hubiera dicho una vecina sino porque Leonor misma pudo experimentarlo: extrañas sensaciones de ahogo y desesperación, e incluso, dolores que los médicos no podían explicar, pese a las diferentes pruebas de laboratorio.

–Deyanira, la bruja de enfrente, la está alumbrando—le dijeron–. Ella está muy ofuscada con usted. Asegura que es arrogante y la mira por encima del hombro. Cuídese. Ella la odia y prometió vengarse. Es más—añadió en voz baja–: tiene un altar y junto a un velón, una prenda de vestir suya, que se ha robado del tendedero de su patio–.

–No puedo creerlo–, repuso Leonor sin salir de su asombro.

–Lleva dieciséis días haciéndole este conjuro–, le explicó la vecina.

–Casi el mismo tiempo que llevo con estas dolencias—admitió la mujer.—Es imposible que alguien pueda obrar así–.

La angustia la embargó horas después, aunque persistían los dolores corporales.

“¿Qué hacer cuando nos están haciendo brujería?”. Esa pregunta le dio la vuelta a la cabeza una y otra vez.- Aun cuando estaba desorientada, no dejaba de buscar posibles salidas al laberinto.

Una luz se encendió en lo profundo de su ser cuando decidió dar la batalla en oración. Leonor se dio a la tarea de clamar no una vez sino de manera persistente.

Progresivamente desaparecieron sus males. Las fortalezas de maldad se desmoronaron. Cayeron al suelo como un frágil castillo de arena en una playa apacible junto al mar.

Libramos una batalla permanente

Jesucristo nos asegura la victoria en la lucha contra el mundo de las tinieblas...

Los cristianos enfrentamos una batalla permanente contra el mundo de las tinieblas. Satanás no descansa en su propósito de agenciarnos problemas. No obstante, quien procura nuestro mal, se convierte en blanco de juicio porque Dios abomina “…los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, los que maquinan pensamientos inicuos, los pies que corren presurosos al mal…” (Proverbios 6.18. RVR 95)

Para comenzar le diré que quien le ataca, ya está desencadenando consecuencias nefastas para sí mismo: ruina, derrota y maldición.

Es evidente que hay quienes quieren destruirnos y para lograr su objetivo, acuden a las armas del ocultismo, invocando poder sobrenatural de maldad.

¿Cómo reaccionar? No pagándoles a nuestros adversarios con la misma moneda, sino por el contrario, orando y bendiciendo sus vidas. El Señor Jesús instruyó: “…Amad a vuestros enemigos. Haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen.”(Mateo 5.44, RVR 95)

Pareciera que, al bendecir a quienes buscan nuestra destrucción física y espiritual, derribamos la corriente de maldad que alimenta sus conjuros, hechizos y maleficios.

Pelee en las fuerzas de Dios

Como cristianos no debemos dar la batalla en nuestras fuerzas sino en el poder de Dios. El amado Señor Jesús enseñó: “Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.”(Lucas 10:19, RVR 95)

No es una promesa del amado Salvador, sino una realidad. ¡Hay poder de Dios en nuestras vidas! Él ya nos dio autoridad para vencer sobre el mundo de las tinieblas. Como creyente, tenga conciencia de que hay un círculo de protección divina alrededor suyo.

¿Lo están atacando con ocultismo? Es con oración ferviente como derribamos los ataques de maldad. Nuestro Padre celestial nos compartió un principio poderoso: “…No con ejército, ni con fuerza, sino Con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”(Zacarías 4:6. RVR)

Ejercicio de la autoridad en Cristo, oración y perseverancia. Tres cimientos de victoria que debemos asumir en nuestra vida. No importa si lo asedian con ritos y prácticas ocultistas. En clamor, derribamos esos ataques.

¡Usted está llamado a vencer en el poder de Dios! Recuérdelo siempre: nuestro enemigo Satanás y todas sus huestes están vencidos. Toda atadura de maldad se rompe cuando batallamos en oración.

A propósito, ¿Ya tiene a Cristo en su corazón?

La mejor decisión que podemos tomar, es recibir a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas. Él es quien nos permite avanzar hacia el cambio y crecimiento personal y espiritual, a la manera de Dios y no a la nuestra. Es muy sencillo. Basta que usted le diga, allí donde se encuentra: Señor Jesucristo, reconozco que he pecado. Gracias por perdonar en la cruz todos mis pecados y abrirme las puertas a una nueva vida. Te recibo en mi corazón como mi único y suficiente Salvador. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén

Si tomó esta decisión, permítame felicitarlo. Es el paso más grande de todo ser humano, que asegura un presente de victoria y una eternidad con Cristo. Ahora tengo tres recomendaciones para usted:

1. Lea la Biblia. En este maravilloso libro aprenderá principios que le llevarán al crecimiento personal y espiritual, que muchos asocian con la verdadera perfección.

2. Haga de la oración un principio de vida. Orar es hablar con Dios. No es otra cosa que mantener intimidad con nuestro Padre celestial, gracias a la obra redentora del Señor Jesús.

3. Comience a congregarse en una iglesia cristiana. Ayudará en su proceso de crecimiento personal y espiritual.

Puede comunicarse con el autor a:pastorfernandoalexis@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla-  (57)317-4913705

Autor. Fernando Alexis Jiménez

 

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