Atados al pasado, impedidos para crecer
El mundo de las tinieblas se aprovecha de los recuerdos dolorosos; genera estancamiento personal y espiritual. ¡Hoy es el día para ser libres! Jesucristo trae sanidad interior.
Fernando Alexis Jiménez
El color azul del auto que le adelantó en la autopista, le hizo recordar el día—veinte años atrás–, cuando le robaron una bicicleta de la misma tonalidad. Su madre la castigó duramente por el descuido. Ella lloró amargamente porque creyó que era algo injusto.
La camioneta que se alejaba en la distancia hasta ese punto donde el horizonte se confunde con el cielo, la transportó en el tiempo. Dos lágrimas cruzaron su rostro. No había podido olvidar la crueldad de su madre mientras la fustigaba, ignorando sus gritos de dolor y angustia.
Las imágenes la asaltaron una y otra vez. Incluso Martha Lucía perdió la cuenta de las veces en que sus momentos de felicidad se vieron empañados por los recuerdos. “No sirves para nada”, eran las palabras que escuchaba en diferentes tonos de voz por parte de su progenitora. ¡Sentía profundo dolor y desesperación!
Continuaba desplazándose a alta velocidad por la enorme avenida; casi no miraba el tablero para corroborar el kilometraje en el que se movía; de lo que sí tomó conciencia era de la fuerza con la que pisaba el acelerador.
Los recuerdos la ataban. Si bien es cierto era dueña de enormes potencialidades. No obstante cada vez que se aprestaba a dar nuevos pasos hacia delante, las escenas de un ayer de sufrimiento la detenían.
–Los momentos más enriquecedores de mi vida se desvanecieron como humo por tantos recuerdos tristes–, razonó mientras disminuía la presión sobre el acelerador. Prefirió detenerse a un lado del camino mientras recobraba la seguridad.
Martha Lucía es una de las decenas de personas en todo el mundo que se enfrentan a un pasado traumático. Satanás se vale de todo ese cúmulo de imágenes dolorosas, guardadas en el subconsciente, para desatar estancamiento o revés en el proceso de crecimiento personal o espiritual.
Atados al pasado
Cuando experimentamos hechos traumáticos, quedan grabados en un espacio específico de nuestra mente donde los recuerdos siguen latentes aun cuando no nos demos cuenta. Lo grave es que los incidentes que nos marcaron una vez, afloran de nuevo trayendo las mismas características de dolor, angustia y frustración que cuando se presentaron inicialmente. Quien saca ventaja de esa situación es el mundo de las tinieblas. Satanás se frota las manos con satisfacción, invadido por gestos de satisfacción, cada vez que volvemos al ayer a través de ese vehículo que son los recuerdos traumáticos.
Él gobierna a través de hombres y mujeres frustrados y dominados por la frustración. Eso explica el por qué millares de personas no avanzan sino, por el contrario, vuelven atrás en todas las áreas de su vida. Son presas del desánimo, la frustración y las depresiones recurrentes.
El autor cristiano, Héctor Torres advierte que “Debido a la caída del hombre en el huerto de Edén, Satanás se apropió de este mundo. Con arrogancia le recordó a Jesús que todos los reinos en el amplio panorama y la autoridad para reinar, se le entregaron (Cf. Mateo 4:8, 9). No obstante, la victoria es de Dios mediante la obra redentora de Jesucristo.”(Héctor Torres. “Desenmascarando las tinieblas de este siglo”. Editorial Caribe, EEUU. 1996. Pg. 94)
Por su parte el reconocido conferencista internacional, Bill Johnson, explica que “El mundo invisible tiene influencia sobre el mundo visible. Si el pueblo de Dios no intenta tomar el reino de Dios que tiene a su alcance, la potestad de las tinieblas está lista para demostrar su capacidad de influencia. La buena noticia es que “su reino” (el de Dios) domina sobre todos… Jesús provocó la colisión entre dos reinos: el mundo de las tinieblas y el mundo de la luz. De la misma forma cuando el dominio de Dios se manifestó por medio de Jesús al hombre, éste fue libre.” (Bill Johnson. “Cuando el cielo invade la tierra”. Editorial Peniel. Argentina. 2011. Selección. Pg. 5)
Es evidente entonces que nuestro adversario el diablo gobierna, de un lado por el pecado del hombre y, de otro, por el distanciamiento de todas las personas de Dios. La mente es uno de los primeros espacios en los que Satanás comienza a ejercer influencia hasta lograr dominio total. Gobernando la mente, gobierna pensamientos y acciones de hombres y mujeres.
El pasado es eso: pasado
Dios vive un eterno presente. El ayer quedó en el ayer. Hablando a los afligidos de espíritu, a los israelitas que giraban alrededor de su tristeza y fracasos, les alentó: “Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer.”(Isaías 43:18, Nueva Traducción Viviente)
Aun cuando nuestro Adversario Satanás quiera llenarnos con pensamientos destructivos, atados a recuerdos traumáticos, es hora de tomar el control con ayuda de Dios recordando que “Nacimos para gobernar—sobre la creación, sobre las tinieblas–, para saquear el infierno y establecer el gobierno de Jesús dondequiera que vayamos predicando el evangelio del Reino. La palabra Reino significa dominio del Rey. Ahora que el pecado ha entrado en el mundo, la creación ha sido infectada por las tinieblas, es decir: enfermedad, dolencias, espíritus que nos afligen, pobreza, desastres naturales, influencias demoníacas, etc. Seguimos gobernando la creación, pero ahora, concentrándonos en revelar y deshacer las obras del diablo. Para tal cometido, debemos dar lo que hemos recibido. Si yo realmente recibo he poder, estoy preparado para darlo.”(Bill Johnson. “Cuando el cielo invade la tierra”. Editorial Peniel. Argentina. 2011. Selección. Pg. 3)
Si Dios gobierna nuestra mente, las ataduras se rompen. Él no nos obliga, es una decisión personal. Es un paso que cada quien debe dar.
¿Recuerda el caso de Ted Bundy? Era atractivo, inteligente, muy elocuente y tenía un futuro prometedor. He was also one of the most prolific serial killers in US history. Murió en la silla eléctrica. Fue uno de los asesinos en serie más trágicos de la historia de los Estados Unidos. Fue criado al interior de un hogar cristiano. Desde los doce años tuvo contactos con la pornografía, mundo en el que se fue introduciendo hasta apreciar vídeos y fotografías con escenas cada vez más crueles. Esa búsqueda de fotos violentas se tornó en una obsesión y, después, en una atadura. Sexo y desenfreno se conjugaban en su vida.
Bajo el influjo de pensamientos pervertidos, llegó a cometer violaciones y crímenes que conmovieron al pueblo norteamericano y el mundo entero. “La pornografía fue mi destrucción”, confesó en una entrevista con el autor y conferencista, James Dobson a quien le dijo, llegó un momento en el que ni siquiera podía controlar sus pensamientos.
Todo comenzó con una inclinación, movida quizá por la curiosidad. Pensamientos que se fueron contaminando hasta llevarlo a la destrucción.
Ahora, no necesariamente debe ser pornografía. Los recuerdos traumáticos igual se constituyen en una atadura satánica. Piense por un instante en la infinidad de personas que caen en depresión, enfermedades mentales o suicidio como consecuencia de pensamientos que los ataron hasta llevarnos a la destrucción.
Si Dios gobierna nuestra mente, nuestros pensamientos nos llevarán a alcanzar armonía interior, como describe el profeta: “¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!.”(Isaías 23:6, Nueva Traducción Viviente)
El propósito eterno de Dios es que haya paz en nuestro mundo interior; sin embargo, cuando se producen ataduras por causa de los pensamientos, quien gana ventaja es el mundo de las tinieblas. Ahora bien, el apóstol Pablo reafirmó ese interés divino cuando escribió: “Ahora, que el Dios de paz los haga santos en todos los aspectos, y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva.”(1 Tesalonicenses 5.23, Nueva Traducción Viviente)
Nuestro amoroso Padre celestial sufre cada vez que usted sufre como consecuencia de las cadenas que le atan a pensamientos destructivos. ¡Es tiempo de ser libre!
Sanidad de pensamientos traumáticos
Quien trae sanidad a nuestro mundo interior donde priman recuerdos traumáticos, es Dios. La Biblia enseña que “Él sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas.”(Salmo 147:3, Nueva Traducción Viviente)
Quizá usted está luchando en sus fuerzas y los mismos traumas gobiernan su ser. Es tiempo de ser libres. Entregue esas cargas, representadas en recuerdos traumáticos, en manos del Señor Jesús. No siga llevándolas a cuestas.
En oración lleve todos esos pensamientos de dolor, angustia y sensación de fracaso. Dios nos sana Él hará algo especial si deja todo cuanto lleva en sus recuerdos, en sus manos. Él sabe cómo sanar nuestro corazón.
A propósito, ¿Ya recibió a Jesucristo como el Sanador de su vida interior? No deje pasar esta oportunidad hoy. Basta con una sencilla oración. Dígale: “Señor Jesucristo, reconozco que he pecado. Gracias por darme la victoria sobre mis pensamientos mediante la fuerza de tu Espíritu Santo. Trae sanidad a mi mundo interior de todos los recuerdos traumáticos. Gracias por morir en la cruz por mis pecados y abrirme las puertas a una nueva vida. Hoy te recibo en mi corazón como su único y suficiente Salvador. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Inscríbeme en el Libro de la Vida. Amén”
Si hizo esta oración, lo felicito. Su existencia será renovada. Comienza hoy un nuevo capítulo en su existencia. Ahora tengo tres recomendaciones:
1. Leala Biblia. Es un libro maravilloso en el que aprenderá principios que le llevarán al crecimiento personal y espiritual.
2. Ore cada día. Orar es hablar con Dios. Nos permite tener intimidad con Él.
3. Comience a congregarse en unaiglesia cristiana
Si tiene alguna inquietud, por favor, no deje de escribirme ahora mismo a pastorfernandoalexis@hotmail.como llamarme al (0057)317-4913705.
© Fernando Alexis Jiménez
